Unos auriculares para ver la tele sin molestar a nadie

Los Sennheiser RS 2000 son unos auriculares inalámbricos ergonómicos y ligeros que permiten personalizar el sonido de la tele y otros aparatos.

Nadie se libra, al menos alguna vez, de la frase: "¡¿Quieres bajar la tele?!". El volumen de la tele es como la lluvia: nunca está al gusto de todos.

Partimos de que los fabricantes de televisores ya están aprendiendo a lograr buen sonido incluso con pantallas extraplanas. Sin embargo, unos cascos van a mejorar en la mayoría de los casos el audio. Sobre todo si, como en el caso de los Sennheiser RS 2000, integran el balance con un control sencillísimo. Pero el objetivo de estos auriculares van más allá. Por ejemplo, son ideales para compartir la tele con personas duras de oído o, al revés, con hipersensibles al ruido.

Al conectar los RS 2000 al puerto de 3,5 milímetros (el minijack de toda la vida) no se anula el sonido del televisor automáticamente, de forma que mientras uno escucha y regula el volumen y el balance de los cascos a su gusto, el resto puede seguir viendo la tele con los altavoces del monitor.

Puede parecer raro, pero imaginemos ciertos casos. Una pareja frente al televisor. Uno lee y otro está viendo un partido de fútbol. Los dos están sentados en el mismo sofá. ¿Se puede leer con la tele puesta? Si le quitamos el sonido, sí. En este caso la opción es pasar el sonido de la tele a los auriculares y anular el de los altavoces.

 

Otro ejemplo, ¿cómo hay que poner el volumen de la tele de alto para que la oiga el abuelo? Se le ajustan los cascos y el resto puede incluso hablar entre ellos.

Pero claro, unos cascos terminan siendo incómodos. Sobre todo si llevas gafas. O no. En este caso, pesan 60 gramos y no son de diadema, sino de collar. El control (balance y volumen) está en la parte baja, junto con la batería y el sistema de recepción y reproducción. Los auriculares en sí son 'semi-in ear', no se llegan a meter del todo en el oído por lo que no aíslan totalmente del ambiente, pero sí lo suficiente para concentrarse en lo que se está escuchando.

La base de carga y transmisión se conecta a la red eléctrica y al equipo de audio (está fundamentalmente pensado para televisores, aunque se puede enchufar a otros) mediante un minijack. Es compatible mediante adaptadores con salidas digitales y analógicas. La batería tiene una autonomía de nueve horas tras una carga de tres horas, pero con 30 minutos permite usarlos durante dos horas. El radio de cobertura es de unos 50 metros y la latencia es muy baja, por debajo de 60 milisegundos.

Para ahorrar batería, el sistema se enciende y se apaga automáticamente cuando se abren o se cierran los brazos del auricular para colocárselo o quitárselo y cada emisor (base) podría conectarse con un máximo de cuatro receptores.

 

Visto en: http://www.elmundo.es/tecnologia/2017/06/06/5936a206e5fdea21288b465f.html