Espiando y aprendiendo de las abejas

Investigadores están desarrollando pequeños robots capaces de interactuar dentro de sociedades animales como las abejas. Se estudia si la creación de sociedades mixtas de animales y robots puede ser una nueva forma de proteger muchas especies en peligro de extinción y el medio ambiente.

El 20 de mayo ha sido declarado Día Mundial de la Abeja por las Naciones Unidas. Las abejas y los polinizadores silvestres son cruciales para la biodiversidad del ecosistema y la seguridad alimentaria, y se han utilizado como bioindicadores de la contaminación ambiental durante décadas.

Un equipo de científicos de la Universidad de Graz, Austria, ha desarrollado pequeños robots autónomos que interactúan con las abejas y son aceptados como miembros de su comunidad. Comprender e influir en el comportamiento de las abejas, desde el interior de la colmena por primera vez, ayudará a desarrollar nuevos métodos para proteger a esta especie y, por lo tanto, al medio ambiente.

El estudio se está realizando bajo el proyecto ASSISIbif, respaldado por el programa de investigación sobre Tecnologías Futuras y Emergentes de la Comisión Europea.

La protección de las especies que enfrentan amenazas no es el único objetivo. Los robots, integrados en sociedades animales, podrían utilizarse en la investigación biomédica y, por ejemplo, para la gestión de las poblaciones de animales domésticos.

Otro experimento, también bajo ASSISIbf, tiene lugar en Lausana, Suiza. Aquí, los investigadores de la École Polytechnique Fédérale de Lausanne (EPFL) han desarrollado un robot pez que puede integrarse perfectamente en los bancos de peces cebra. El robot puede influir en el comportamiento del resto de peces, pero también puede adaptar su propio comportamiento aprendiendo a comunicarse y moverse como lo hacen el resto. Estas tecnologías pretenden sentar nuevas bases en la forma humana de interactuar y aprender de las sociedades animales.