Estudiar en tres dimensiones, la última experiencia en aprendizaje

La realidad aumentada incrementa el interés y la participación de los alumnos y les permite asimilar mejor determinados conceptos.

Durante el comienzo de las clases algunos estudiantes pudieron diseccionar un globo ocular con el clic de un ratón. También pueden sentir los latidos del corazón en la punta de sus dedos al examinar una sección transversal de un corazón humano, o ver todo el ciclo de vida de una mariposa ante sus ojos, y más tarde resolver un crimen a través de la última tecnología de la ciencia forense.

Todo ello es posible gracias a ordenadores con tecnología que combina realidad virtual y realidad aumentada, para crear una experiencia de aprendizaje inmersiva e interactiva creada por la compañía zSpace, la cual lleva años trabajando en productos que redefinan los procesos formativos mezclando ambas tecnologías.

VÍDEO: https://youtu.be/hRmkkrafboo

zSpace: https://www.youtube.com/user/zTube3D

El aprendizaje precisa de un entorno de colaboración, una interfaz de usuario intuitiva y una experiencia todo en uno que permita a los usuarios a moverse libremente por éste ecosistema.

Otra de las tecnologías poco habituales en las aulas son las gafas de realidad aumentada y/o virtual como las HoloLens. En este caso, pueden proyectar el holograma de un cerebro humano para que puedan estudiarlo alumnos de medicina, como es el caso con los alumnos de la Universidad de British Columbia en Vancouver.

El hecho de participar en una iniciativa que busca la implementación de realidad aumentada aplicada a la educación es una idea que cuenta cada vez con más seguidores.

La integración de elementos digitales en el entorno natural no bloquea la percepción de lo que es real como sucede con la realidad virtual, sino que superpone sus proyecciones permitiendo la convivencia de ambos elementos. Este puente entre impresiones físicas y digitales conforman una experiencia inmersiva que motiva a los estudiantes y les incentiva a seguir aprendiendo.