Volviendo a andar

Los investigadores de Clínica Mayo han utilizado la estimulación eléctrica en la médula espinal y la terapia física intensa para ayudar a un hombre a mover sus piernas paralizadas.

Los resultados muestran que una combinación de esta tecnología y la rehabilitación puede ayudar a los pacientes con lesiones en la médula espinal a recuperar el control sobre movimientos previamente paralizados.

El paciente de 26 años sufrió una lesión en la sexta vértebra torácica hace 3 años. Le diagnosticaron una lesión motora completa en la médula espinal, lo que significó que no podría moverse ni sentir nada debajo de la mitad del torso.

El estudio comenzó con 22 semanas de terapia física. Terapia compuesta por 3 sesiones de entrenamiento a la semana para preparar sus músculos. Tras la terapia física, se sometió a una cirugía para implantar un electrodo en el espacio epidural cerca de la médula espinal, debajo del área lesionada. El electrodo se conectó a un dispositivo colocado debajo de la piel en el abdomen del paciente. Este dispositivo está controlado por un ordenador y envía corriente eléctrica a la médula espinal, lo que permite al paciente crear movimiento.

Después de un período de recuperación de 3 semanas, el paciente reanudó la terapia física. En las primeras 3 semanas, consiguió controlar sus músculos y realizar movimientos de escalera mientras estaba acostado de lado y permanecer de pie usando barras de soporte para mantener el equilibrio. Este movimiento intencional demuestra que el cerebro del paciente envía una señal a las neuronas motoras en su médula espinal para mover sus piernas a propósito.

Habiendo demostrado el potencial de la neuromodulación espinal, la Clínica Mayo espera mejorar su comprensión de la fisiología de la médula espinal y cómo las tecnologías emergentes se pueden utilizar como parte del tratamiento.